Niños ciegos

Los niños que no pueden ver son niños ciegos. Sus ojos no funcionan y tienen que utilizar los demás sentidos (el tacto, el olfato, el gusto y el oído) para recibir la información de todo lo que ocurre a su alrededor.

Gracias a sentidos como el tacto, es posible conocer las formas y los tamaños de los objetos sin necesidad de verlos, pero eso no es posible con los colores. Los colores no se pueden tocar, oler, saborear ni oír.
En este vídeo aparece un niño ciego que tiene un problema: no conoce los colores, porque no puede verlos. Presta atención a la máquina que utiliza el niño para escribir y a la forma en la que lee: con las manos.
Los ciegos, para poder aprender las cosas, necesitan tocar. Por eso, en la mesa no hay dibujos de animales, sino juguetes. Para poder caminar si peligro de tropezar o perderse, utilizan un bastón y, para poder leer, utilizan un papel especial con puntitos en relieve, es decir, un papel con pompitas. Al pasar los dedos por esas pompitas, los ciegos son capaces de saber lo que pone si necesidad de verlo. 
Las letras que leen los ciegos no son como las letras que leen las personas que pueden ver. Los ciegos leen con puntitos que sobresalen del papel. Dependiendo del número de puntitos y de dónde estén colocados esos puntitos, se podrá leer una letra u otra. El abecedario de los ciegos se llama «braille«. Es éste (los puntitos negros son los que sobresalen del papel):
              

Los libros de lectura de los niños ciegos necesitan el abecedario braille e imágenes en relieve, es decir, figuras que se puedan tocar, para que los niños sepan cómo son las cosas utilizando el tacto en lugar de la vista. A veces, se pueden escribir debajo las palabras con tinta, para que las personas que no son ciegas también puedan leer lo que pone.

El siguiente cuento está hecho para un niño ciego y en él se cuenta la historia de un niño que tiene problemas para oír bien y lleva unos aparatos en los oídos para escuchar mejor.

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